El libro que mezcla aventuras y acción, con amor y mentiras. El libro donde nada es lo que parece.

lunes, 19 de diciembre de 2016

UNO. 2

Esta vez, y tras el salto fallido, usó las escaleras para llegar a la puerta. Mientras subía las escaleras miraba la viga de reojo y pensaba en como hacer sus ejercicios de equilibrio la mañana siguiente. Al llegar arriba, abrió la puerta igual de despacio que la de la cocina. Escuchó como la puerta empezó a chirriar así que paró en seco de empujarla. "Esta vez, la cogeré desprevenida", pensó. Sacó la cabeza por detrás de la puerta poco a poco  para ver dónde estaba su madre y, cuando vio la escena que se le presentaba, se le hizo un nudo en la garganta. Sus ojos se abrieron como platos y un sentimiento de furia recorrió su cuerpo. Se echó hacia atrás y se puso de pie. Intentó soltar un grito pero se tapó la boca con las manos antes de articular palabra. Tenía que actuar. Era hora de poner en práctica todo el entrenamiento. 


Las ganas de desayunar se le pasaron de golpe. Volvió a sacar la cabeza por la puerta. Su madre estaba tirada en el suelo de la cocina maniatada y con un pañuelo en la boca que le impedía articular palabra. Tenía un golpe en el pómulo, y ya se le empezaba a poner de color oscuro. También una brecha en la ceja derecha de la que la sangre salía bajándole por el lateral de la cara. Se miraron, y su madre negó con la cabeza advirtiendo a Norah de que no hiciese nada, ningún movimiento. Fue un intento inútil conociendo a la joven.



CONTINUARÁ...

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